sábado, 19 de abril de 2014

Costurero victoriano

Hace bastante que venía viendo estos costureros de cartón y tela por la web, y ahora que tengo base de corte y no corro riesgo de romper la mesa con el cutter, pues aquí me puse a hacer uno para mi hija, que desde diciembre (le pidio a Papá Noel una maquina de coser de verdad!) se nos ha unido a las huestes de las costureras y fanáticas de las manualidades.


Parece una simple cajita, verdad? Pues al quitar la tapa...


Se necesita:

Cartón de 2 mm.
Regla
Lápiz
Base de corte
Cutter
Papel madera (Kraft)
Pegamento transparente (yo use de silicona)
Telas varias para forrar las piezas
Vellón o guata
Cintas para los interiores
Lo que se les ocurra para decorar.
Hilo

Cortar del cartón
  1. 4 piezas de 8,5 x 9 cm para los costados de la caja externa exteriores
  2. 4 piezas de 8 x 8,5 para los interiores de la caja externa
  3. 1 pieza de 9 x 9 cm para la base de la caja exterior
  4. 1 pieza de 9,5 x 9,5 cm para la tapa
  5. 4 piezas de 9,5 x 2 cm para los bordes de la tapa
  6. 4 piezas de 4 x 7 cm para los costados de la caja interna exteriores
  7. 4 piezas de 3,5 x 6,5 cm para los interiores de la caja interna
  8. 1 pieza de 4 x 4 cm para la base de la caja interna
Este es mi plano de corte en el cartón de 2 mm que compre. Por supuesto, se puede utilizar cartón de reciclo, pero asegurense de que es bien rígido y no muy grueso.


Para cortar con el cutter, usar una regla metálica. La técnica es pasar varias veces con el cutter por la misma línea haciendo presión moderada. Se van a dar cuenta cuando terminen de cortar todo el espesor del cartón, ya que se desprende limpiamente. Los bordes quedan así bien lisos y derechos..


Preparamos el exterior. Con tiras de papel madera engomadas armamos la caja exterior, dejando 2 mm de espacio entre el borde inferior de las piezas del costado (1) y la pieza de base (3), esto nos permitirá doblar con facilidad las piezas para formar la caja cuando este terminada (ver la foto del modelo terminado). Únicamente se pegan estos lados, los costados no se pegan, queda como una cruz.


De la misma forma se arma la caja interior, con las piezas (6) y la base (8).


Para armar la tapa, pegar con papel madera engomado los costados de la tapa (5) a la pieza superior (4). No es necesario dejar espacio como en el caso de las cajas. El lado con el papel engomado quedara hacia el interior, Luego doblar y pegar las esquinas también con papel engomado.



Sugiero no usar cinta de enmascarar sino papel engomado. La cinta de enmascarar viene muy mala últimamente y se despega. Igual es sólo para sostener las piezas hasta que les peguemos la tela!

Dejar secar muy bien.

Forrar las tres piezas que acabamos de preparar:

Cajas exterior e interior: apoyar la pieza completa sobre la tela y cortar la forma de cruz con holgados márgenes. Pegar la tela al exterior con el pegamento de silicona (puede ser unipox) cuidando de no poner exceso para que no se pase a través de la tela. Yo puse el pegamento y lo distribui con espátula. Lo deje secar un poquito y recién ahí pegué la tela. Dar vuelta dejando el lado del cartón a la vista.  Hacer cortes en las esquinas internas para poder doblar los márgenes hacia el interior y pegarlos luego. Para pegar, primero los bordes externos y luego el superior, haciendo un pequeño pliegue.



También se puede pegar formando esquinas de sobre (hice una de cada manera para que se vea, particularmente me gusta más como quedo la caja interior).


Antes de pegar las piezas interiores, forrar el interior de la base con un cuadrado de tela suficientemente grande, que habrá que dobladillar con cuidado o al menos doblar las esquinas para que quede como se ve en la foto. Luego pegar los interiores ya preparados.


Preparar las piezas interiores con bolsillos antes de forrar los cartones interiores piezas (2) y (7). Yo hice un bolsillo triangular en una de las piezas de la caja exterior para la tijera, y uno rectangular directamente incorporado en la tela para forrar la pieza de cartón. Preparé cintas de la tela para usar como sujeción de centímetro, hilos, etc. Y también preparé libritos de fieltro pequeños para las agujas. Ver en las fotos como armé estas piezas. Se puede hacer realmente lo que uno quiera o lo que necesite para guardar lo que desee.






Idea: antes de forrar uno de los interiores pequeños, pegar una plancha de imán! Quedará un alfiletero magnético!

Tapa: cortar un cuadrado de 20 x 20 cm de la tela exterior y coser las esquinas (como se ve en la foto hilvanado) a mano o a máquina con puntada pequeña, a 5,5 cm de cada una de las esquinas.



Esto asegura un perfecto calce de la tela en la tapa. Cortar los excedentes de tela. Pegar guata o vellón en la parte superior de la tapa, yo puse dos capas de guata, la inferior un poco más pequeña, y luego con el pegamento de silicona sobre los bordes los pegué para dar forma bombé.




Enfundar la tapa y pegar la tela en el interior (quedara bastante tela como para pegar incluso por la parte interna de la pieza de tapa). Luego cortar un cuadrado de 11 x 11 cm de tela interior y con la plancha marcar dobleces en los bordes formando un cuadrado de 8,5 x 8,5 y pegarlo con cuidado en el interior, para que quede prolijo.



Armado: yo puse un disco de velcro autoadhesivo para unir las dos cajas. Prepare un pequeño alfiletero en forma de tomatito (hecho de la tela exterior y rellenado con vellón siliconado para que pinchen bien las agujas y alfileres) y también lo adherí con un disco de velcro a la caja interior.


Y listo!

miércoles, 19 de marzo de 2014

¡Nuevos elementos en el taller!

Hice algunas compritas la semana pasada (todavía no las recibo, estoy ansiosa!) de materiales para las máquinas de coser y otros implementos para hacer patchwork porque no tenía mesa de corte ni rotary cutter ni regla especial (por eso me la pasaba haciendo paper piecing.. que no saben qué es eso? Bueno, ya pondré una entrada explicándolo).
 
Una base de corte Emery de 45x60 cm 
 

Un cutter rotatorio Emery de 45 mm (me parece que me voy a tener que comprar uno de los pequeños también...)
 
 
 
Una regla para patchwork de 9,5" x 9,5"
 

 
Algunos accesorios para la máquina de coser y la collareta. Un pie regulable especial para colocar bies o ribetes:
 
(Por fin me van a quedar prolijos!!)
 
Una base de guía para la collareta, para que los dobladillos queden parejos:
 
 
Y una locurita total, un pie especial para la maquina de coser común que sirve... para bordar flores!! (vamos a ver si funciona bien, porque era medio carito).
 
 
 
(mi máquina es Brother, no Janome, me aseguraron que sirve)
 
Además, un surtido de agujas especiales para cuero y jean, agujas punta bola y bobinas inferiores de metal. Ya no tengo excusas!!!
 
Todo adquirido por Internet a Casa Olguín. La verdad, un lujo de atención. Gracias Daiana, por tu infinita paciencia. (Espero que me llegue todo pronto!!)

martes, 11 de marzo de 2014

¿Qué es un Fat Quarter?

En más de una oportunidad, antes de meterme en esta locura de cortar telas en pedacitos para luego volver a unirlas, escuché muchísimas veces el término “Fat Quarter” (y también “Fat Eighth”).

Literalmente, quieren decir un “cuarto gordo” y un “octavo gordo”. Aunque la palabra "gordo" nos sugiera "peso", esto realmente no está relacionado con lo que pesa la tela. Dado que el patchwork es una manualidad que nació en los Estados Unidos, donde las telas se venden por yarda (poco más de 91 cm = 1 yarda = 36 pulgadas), estos términos se refieren a la forma de cortar la tela en 1/4 y 1/8 de yarda.


Las telas que se prefieren para quilting son 100% algodón, y se comercializan en rollos de 40 a 44 pulgadas de ancho (1 pulgada = 2,54 cm, por lo que el ancho aproximado es 112 a 120 cm).

Dicho todo esto, una yarda de tela sería un corte que mide 36"x40". Un Fat Quarter (FQ) es una yarda de tela cortada en la mitad en el sentido del hilo y el contrahilo, para dar cuatro piezas de 18″x20″. Un Fat Eighth (FE) es un FQ cortado en la mitad (9″x20″ o 18″x10″).

Como tanto el FQ como el FE son de uso común, en Europa y EEUU se pueden comprar paquetes de FQ y FE coordinados, y es muy práctico porque se pueden tener agrupadas las telas por colores y cuando se inicia un proyecto es muy sencillo combinarlas.



lunes, 10 de marzo de 2014

Manualidades y muñecos Tilda

He descubierto una nueva pasión, y es la de las manualidades Tilda. Me encantan esos muñecos tan particulares de forma ahusada, y también la enorme cantidad de variedad de manualidades para la casa que muestran los libros.

Encontré algunos buceando en la red, con la desventaja de que están en noruego. Cuando pueda me parece que hago un gasto y me los compro en Amazon para tenerlos en papel, porque me parecen verdaderas joyas.

Para muestra, encontré uno en castellano.




Preciosas las zapatillas para andar por casa...

Vean este blog!

Hace ya tres años que no publico nada, y me pareció una buena idea compartir los blogs de unas amigas de España, que hacen cosas hermosas y además... Las explican!

El blog de Sara: De Costuras y Otras Cosas

El blog de Esther: Esthersuchis y sus cosas

El blog de Ángeles: El taller de la costurera

El blog de Monica: Costura, moda y lo que caiga

Estoy buscando si el resto de las chicas tiene un blog... Luego sigo con los enlaces.


domingo, 23 de enero de 2011

Cambios en el blog

 

Para mis seguidores (que son bastante pocos), aviso que el blog estará sujeto a algunos cambios en cuanto al contenido.

Si buscan un blog de patronaje y costura solamente, les sugiero que acudan al de Maria Elena El Baúl de las Costureras porque en este ahora no van a encontrar solamente eso (a veces sí lo encontrarán, porque la vida para mí también es la costura Smile )

Me propongo dejar entradas a diario si puedo, aunque sean dos líneas, pero no exclusivamente relacionadas al tema de la costura.

Saludos a todos y gracias por leer. Me siento acompañada.

La vida

 

Cómo hablar de la vida sin hablar de la muerte…

El sábado 15 mi mamá dejó este mundo, luego de casi 81 años de tránsito por él (los hubiera cumplido el 16 de Febrero).

Escribí muchísimo estos días que mamá estuvo internada en el hospital, escribía sin saber si iba a mandarlo, pero pasaba rápido el tiempo así, las noches en blanco eran menos agobiantes. Me cansaba de leer, se me cerraban los ojos de sueño, pero cuando escribía sentía una extraña lucidez que me mantenía en estado de vigilia. (Eso no quiere decir que escribiera nada interesante, pero me mantuvo despierta). Escribir los mil mensajes que escribí y no mandé me mantuvo despierta.  Bueno, no mil, pero bastantes. Y no los mandé nada más que porque no tenía internet.

Pasé unas pocas noches interminables... cuando estaba allí (de día o de noche, cuando estaba) sólo me acompañaban la respiración bastante acompasada de mamá, cada vez más débil, y el goteo del suero. El jueves antes de morir hizo varias apneas prolongadas pero a la noche ya no, empezó a respirar tranquila pero débilmente. Vino un sacerdote a darle la extremaunción, algo que ella quería. Lloré como pocas veces, pero en silencio. Sentía la sal seca en las mejillas, me ardía. Estoy tranquila ahora. Triste, muy triste, pero tranquila. Estuve esperando sin saber exactamente cómo sería el final, inevitable, esperando que fuese simplemente una prolongación de ese “sueño que no era sueño” inducido por la medicación, y que no sufriera más. Por suerte fue así. Solamente de a poco dejó de respirar.

En medio de la tristeza, del dolor, pienso que la vida tiene que ser un tránsito que nos conduzca a algo… pero a qué? Los objetivos para mí eran fundamentales a la hora de guiarme a través del camino pero hoy pienso, gracias a un amigo muy querido que me lo ha hecho ver, que el tránsito también vale la pena disfrutarlo. El objetivo es como el árbol que no me deja ver el bosque. En el tránsito, me aparecen situaciones que me provocan ansiedad, que me representan facturas pendientes. Pero no me gusta pasar factura, a lo sumo si tengo cuentas pendientes que puedo saldar, lo hago. Las otras, me quedan. Entonces me quedan siempre cuentas sin cobrar, si no soy yo la que puede saldarlas. Las tengo, claro. Quién no? Quiero ser mejor persona. Entiendo que las buenas personas no le pasan factura a nadie.  A lo mejor si no cierro mis cuentas nunca encontraré la paz que necesito. Pero me suena terrible eso de pasarle factura a alguien.

Para mí, por ejemplo, el haberme distanciado de algunas personas que fueron importantes me representaba una asignatura pendiente pero no como para pasarle factura a nadie por eso, era una cuenta propia que solo yo podía saldar porque esas personas no iban a volver solas, me explico? Antes, a veces, pensaba por qué esas personas no vuelven si yo no hago la movida primero, pero eso sería pasar una factura, y no es eso lo que yo quería. Alguien, una vieja amiga muy querida, volvió a mi vida después de 20 años sin que yo la buscara, este año que pasó, y se sintió tan bien eso, que me decidí a buscar a más personas que significaban mucho para mí. Los sentimientos son algo muy intrincado y complejo, no es tan sencillo decirle a alguien “te extraño, te quiero, necesito que formes parte de mi vida nuevamente” y esperar la reacción... que puede no ser la que uno quisiera. Pero vale la pena el riesgo. Totalmente, vale la pena. Cierra heridas viejas de esas que uno piensa que jamás sanarán. Y permite que lleguemos al final con la sensación que no fuimos dejando cuentas pendientes en el tránsito.

mami

Para Mami 
16 de Febrero 1930 
+ 15 de Enero 2011

Mi lista de blogs